lunes, 3 de abril de 2017

La derecha continúa con agenda violenta para desestabilizar el país


Este sábado la autodenominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convocó a sus seguidores a una concentración que pretendió generar focos de violencia en calles de Caracas, misión que resultó fallida, como parte de un plan desestabilizador impulsado por la oposición, en articulación con la derecha internacional, para desestabilizar el país y generar un escenario propicio a una intervención extranjera.

Pese a que los principales dirigentes de la MUD se encuentran fuera de Venezuela -dedicados a promover la agenda injerencista contra la nación- la organización convocó a una concentración en rechazo a las sentencias 155 y 156, emitidas en días pasados por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en aras de preservar la institucionalidad del país.
Tras una controversia entre los poderes Judicial y Ciudadano respecto a estas sentencias, el Consejo de Defensa de la Nación, convocado por el Presidente, Nicolás Maduro, a una reunión efectuada este viernes en la noche, exhortó al TSJ a revisar estas decisiones en los puntos referentes a la función parlamentaria, indicación que el máximo tribunal de la República acató.
Aunque la controversia fue solucionada de forma rápida y constitucional, en protección del Estado de derecho de la nación, los voceros de la MUD mantienen su discurso, y aseguran que en Venezuela hay una "ruptura del orden constitucional", para justificar la activación de planes injerencistas, impulsados por intereses del poder internacional.
En este sentido, la alianza Mercosur -dirigida por la derecha regional- sostuvo este sábado una reunión de cancilleres de los países miembros, sin Venezuela, para discutir sobre asuntos internos de la República Bolivariana. Como resultado de este encuentro, el bloque decidió activar la "cláusula democrática" al país por una supuesta "ruptura del orden democrático", e indicó que llevarán esta postura a otras instancias de organización internacional. 
Esta acción se corresponde con la agenda impulsada por esos mismos países, gobernados por la derecha, en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), junto al secretario general del ente, Luis Almagro, para perjudicar a Venezuela en el ámbito internacional, y propiciar, con la divulgación de informaciones falsas, una intervención extranjera en la nación suramericana.
Por su parte, los dirigentes de la MUD que salieron a las calles de Caracas este sábado, instaban a sus seguidores a generar violencia, con un discurso agitador, y acciones de agresividad contra las fuerzas de seguridad. 
El diputado Juan Requesens, que personalmente intentó vulnerar una barrera de protección de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en su discurso frente a los opositores que lo acompañaban, volvió a arremeter contra la institucionalidad y los poderes públicos, al asegurar que "a esos Magistrados (del TSJ) hay que investigarlos, sancionarlos y destituirlos".