jueves, 17 de marzo de 2016

Maduro: Objetivo del imperialismo es destruir la Revolución Bolivariana por ser el motor de cambios en la región

El jefe de Estado indicó que si el pueblo quiere levantar la Patria y mantener la continuidad de la Revolución Bolivariana, “nos toca a nosotros seguir el legado de Chávez
El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, destacó este miércoles que el imperialismo tiene como objetivo destruir la Revolución Bolivariana porque, entre otras razones, Venezuela “es el centro motor de los cambios revolucionarios del siglo XXI” en América latina y el Caribe.

“Venezuela es el centro motor de los cambio revolucionarios del siglo XXI y el imperialismo podrá atacar aquí y por allá, pero sabe que su objetivo es destruir la Revolución Bolivariana”, dijo el jefe de Estado a través de un enlace telefónico durante el 1er Encuentro de Comunicadores(as) de Caracas.
Al respecto, señaló que ante la nueva arremetida del imperio norteamericano, evidenciada en la prolongación del decreto ejecutivo por Barack Obama, la Revolución Bolivariana debe revitalizar sus fuerzas. “Echar una fuerza nueva sobre las bases profundas del bolivarianismo y el chavismo, esta es una renovación total de los métodos, políticos y liderazgo de la Revolución para tocar las puertas”, apuntó.
El primer Mandatario Nacional indicó que si el pueblo quiere levantar la Patria y mantener la continuidad de la Revolución Bolivariana, “nos toca a nosotros seguir el legado de Chávez. Ser Chávez es convencer dando el ejemplo, sentirse orgulloso de ser cada día más bueno”.

CONGRESO DE LA PATRIA

Maduro estima que en el mes de abril se instale el Congreso de la Patria con todos los frentes sociales, donde se construya un plan 2016-2030 “para recuperar las fuerzas y el empuje victorioso” de la Revolución Bolivariana.
Con este nuevo instrumento renacerá el bolivarianismo y el chavismo, que con buenas ideas, nuevas propuestas y liderazgo lograran el impulso revolucionario ante los ataques de la derecha venezolana y el imperialismo.

T/Johelcy Puentes
F/Archivo